Era muy asidua a aquel bar. A veces con mis amigos, y otras tantas con la soledad a cuestas. Recuerdo que siempre me sentaba en la misma esquina de la barra, pedía una pequeña y me dejaba seducir de la buena música que allí ponian. Lo ví varias veces. Nunca me atreví a hablarle. Tenía algo su presencia que llamaba mi atención. Sentía que ya lo conocía. Tal vez de otra vida, o tal vez eran efectos del alcohol.
Y luego aquel sábado, en el que después de una tarde de poesía, tacos y 'romo' mis amigos y yo volvimos a aquel bar, y estaba ahí. Y vean que jugadas tiene el destino, él conocía a mis amigos. Aquella noche pasó sin pena ni gloria. Cruzamos unas palabras, mucha risa, mucha música pero nada más. Aun no sabía su nombre.
Unos meses después y veo esa invitación al msn. Las iniciales de su nombre no produjeron efecto alguno en mí. Hasta que me dijo, 'y no has vuelto al bar, después de aquella noche?' y reparé en la imagen de la ventana de la conversación que reflejaba esos ojos que dicen más que de lo que sus tiernos labios sale...
Veinte años
Hace 5 días