jueves, 30 de abril de 2009

Nuestra historia 1

Era muy asidua a aquel bar. A veces con mis amigos, y otras tantas con la soledad a cuestas. Recuerdo que siempre me sentaba en la misma esquina de la barra, pedía una pequeña y me dejaba seducir de la buena música que allí ponian. Lo ví varias veces. Nunca me atreví a hablarle. Tenía algo su presencia que llamaba mi atención. Sentía que ya lo conocía. Tal vez de otra vida, o tal vez eran efectos del alcohol.

Y luego aquel sábado, en el que después de una tarde de poesía, tacos y 'romo' mis amigos y yo volvimos a aquel bar, y estaba ahí. Y vean que jugadas tiene el destino, él conocía a mis amigos. Aquella noche pasó sin pena ni gloria. Cruzamos unas palabras, mucha risa, mucha música pero nada más. Aun no sabía su nombre.

Unos meses después y veo esa invitación al msn. Las iniciales de su nombre no produjeron efecto alguno en mí. Hasta que me dijo, 'y no has vuelto al bar, después de aquella noche?' y reparé en la imagen de la ventana de la conversación que reflejaba esos ojos que dicen más que de lo que sus tiernos labios sale...

2 comentarios:

  1. Y qué más? Cuéntanos, en qué ha quedado? Esta historia me recuerda como me enamoré de mi esposo. Wow.

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  2. animooo animooooooooo alegriaaaa alegriaaaaa ahh perdon es q pense q era el pachaaa animando este blog.

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